A de Activista

El ‘tuit’ de @juanes

Ya ha pasado dos veces (que se tenga constancia) que el cantante colombiano Juanes, tuitea ciberacciones de Amnistía España con su perfil en Twitter. A día de hoy, tiene 400.289 folowers (personas que le siguen), así que se nota en las visitas de la web de la organización cuando hace alguna mención sobre Amnistía España en su timeline.  Imaginaros, más de 400 mil personas reciben la ciberacción lo que pasa. Se me salen las lágrimas de pensar la replica que esto seguramente, produce.  ¡más de 400 mil en cuestión de segundos!!!

Para muestra un botón:  el pasado miércoles 24 de febrero, Juanes tuiteó la última ciberacción de la campaña ‘No más violencia contra las mujeres’ Ese día, según el piwik, herramienta con que se sacan las estadísticas de la web de Amnistía, la página desde la cual se recibieron más visitas fue de Twitter con 1057. Para daros una idea, el día anterior, 23 de febrero, este puesto lo ocupaba Facebook con 180.

Está claro que tener el apoyo de una persona ‘influyente’, sobre todo cuando no se ha buscado sino que ha surgido de manera totalmente espontánea, crea un efecto de difusión tremendo.  Pero si a esto sumamos el uso de un servicio  tan sencillo y dinámico como el microblogging, la cosa va más allá.  Si no, que se lo pregunten al marido de la Demi Moore, jejeje.

Amnistía busca bloggers

Hace unos días, la oficina internacional de Amnistía Internacional, puso un mensaje en el muro de su página de Facebook buscando gente que quisiera prestar sus blogs para escribir y difundir posts temáticos. También tuitearon la convocatoria.

Me he apuntado y enseguida se pusieron en contacto conmigo.  ¿Con qué contaremos quienes formemos ese grupo?

  • Cada mes enviarán información y materiales sobre un asunto de derechos humanos. Podría ser un caso específico de un individual o una comunidad en una situación de riesgo, o más ampliamente un tema de derechos humanos en que estén trabajando.  Por la mayoría de los casos, habrá una acción para tomar.  Nos pedirán escribir un post sobre este asunto en el blog. -> ya hemos recibido el primero, con abudante información sobre el trabajo actual de la organización de cara al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
  • Ofrecen acceso a un espacio limitado para ‘Embajadores de la Voz’ en el sitio web de la campaña Exige Dignidad. www.demanddignity.amnesty.org con la finalidad de compartir allí también el post.  La comunidad es una red de más de 38,000 personas de 110 países preocupadas por los derechos humanos y la pobreza.
  • Pertenecer a una lista de correo cerrada de blogueros y blogueras.

Que me conste, es la primera iniciativa de este tipo en la organización a nivel mundial.  Y tampoco conozco otras parecidas en otros movimientos o colectivos.

Como idea, me parece muy buena: creas comunidad, visibilizas el ciberactivismo de tu gente, usas otros canales de difusión y llegas a más ojos.  Efecto multiplicador, vamos.  No sé si podré o me motivará escribir acerca de tooodo lo que manden, pero mi intención es usar como guía el material que envíen y claro, darle la nota local, pensando en lo que está haciendo el movimiento en Europa y España.

Si te apetece echar una mano y poner algo de tiempo y espacio virtual al servicio de las causas de Amnistía, puedes escribir a  jbloom(arroba)amnesty.org

Cosillas con la lengua

La semana pasada se difundió en página de Facebook de Amnistía España y en su perfil de Tuenti una misma actividad, propulsada por Amnistía Internacional Catalunya. Dicha actividad se recogía en catalán, porque parte y es dinamizada allá.

En la organización se trata de cuidar muy mucho el respeto a las lenguas oficiales de este país, cosa que particularmente, me parece de lo más lógico.  Supongo que siendo “de fuera” puedo ver estas cosas con una perspectiva diferente, sin que me den ataques de patriotismos, nacionalismos y generalismos. La verdad, es una cosa de lo más simple: respetar las diferencias culturales (y ahí va la lengua) sin perder el norte del objetivo común.  Ná más.

Pues bien, escribo este post porque hay una duda que me embarga.  En Facebook, red social que ya sabemos, no es la preferida por la gente muy joven, el hecho de que el comentario estuviera en catalán no trajo consigo ninguna suspicacia por parte de los y las fans de la página, pero en Tuenti sí, y mucho. Y ahí va la pregunta que me viene carcomiendo desde que leí los comentarios lamentándo el uso del catalán en aquella red ¿será que la gente más joven, es la menos tolerante, la menos respetuosa?

Sinceramente espero que haya sido algo puntual.  Sé que muchas personas jóvenes tienen superado ese arcaico prejuicio, pero..mmm…no deja de resultarme, al menos, un tanto curioso.

Hablando de defensoras y defensores de Derechos Humanos

Los números de la risa (por lo bajitos que son, digo):

Lo que el programa de acogida de defensores y defensoras de los derechos humanos del gobiernto aporta: 80.000 euros anuales, 8 defensores/as al año, 120 desde 1997. Isabel Menchón, Responsable del Programa de defensores de Derechos Humanos, Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.

La indignación:

La realidad de que en muchos países se criminalice el trabajo de los defensores/as. Margaret Sekaggya, Relatora Especial de Naciones Unidas para los defensoras y defensores de los Derechos Humanos.

El compromiso:

“Allí es donde está el manantial de la lucha por los Derechos Humanos: en las personas excluidas, las ’sin historias’, las invisibles”  Abel Barrera, Defensor de Derechos Humanos y Director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña. Tlachinollan, México.

La denuncia:

Durante la presidencia transitoria de España en la UE, LA prioridad en cuanto a política exterior tendría que ser la situación de los y las defensoras, sin que se supedite a intereses estratégicos e individuales.  El compromiso tiene que venir de todos los estados miembros y debe ir encauzado a crear mecanismos que garanticen la rápidez que requieren las urgencias de los y las defensoras.  Además, el programa de acogida del gobierno no puede contentarse con números tan bajos.  Hay que hablar de asilo ¡ya! porque ahora lo vivimos como una especie en extinción, porque a los países europeos no están dando asilo.  España no da ni 150 estatutos al año.  Itziar Ruiz-Giménez, Presidenta de Amnistía Internacional España.

La frase:

“Luchar para que las personas sean lo que quieran ser, eso es lo que hace un/a activista por los Derechos Humanos” Jeremy Corbyn, Vicepresidente del Grupo Interpalamentario de Derechos Humanos del Parlamento Británico.

La organización:

“Cuando se violan los Derechos Humanos se rompe el tejido social y se produce una apatía en la que parece que nada se puede cambiar”. Fermín. I. Rodrigo Lázaro. Ex-voluntario y asesor de formación, Brigadas Internacionales de Paz.

Las preguntas:

Dos colombianos asistentes.  Ambos, exiliados en España, ambos por su labor sindical, ambos preguntaban a la representante del gobierno.  Uno preguntó ¿Qué presión se hace al gobierno de Uribe cuando se violan los DDHH en nuestro país? y el otro: ¿Tengo otra salida más que estar en el paro? ¿Hay algún programa de ayuda para gente en nuestro caso?

La vergüenza:

El “no sabe/no contesta” de Isabel Menchón a las cuestiones planteadas por los ciudadanos colombianos del público.

La anécdota:

El careto y el “no” rotundísimo (y muy disimulado, pero para eso estaba en la primera fila, para verlo todo) de Rosa Delia Blanco (Presidenta de la Comisión de Cooperación del Congreso de los Diputados) cuando Itziar quiso contestar, a las preguntas que no tuvieron respuestas de parte de la representante del gobierno.  Una mirada, vale más que mil palabras.

Las excusas:

Las de Rosa Delia Blanco, recordándonos para cerrar el acto,  que solo tenemos 35 años de democracia y como en tan poco tiempo, lo estamos haciendo tan bien. Al menos dijo que teníamos mucho que mejorar, ¡menos mal!

Un altavoz para las mujeres y niñas de la RDC, s’il vous plaît

Hace un par de semanas asistí a uno de estos talleres que hacemos en Amnistía para activistas.  Son muchos sábados (y a veces, domingos) invertidos en formación y participación, pero ¿que quiere que os diga? merece la pena.

Una de las buenas razones para ir a esto saraos, es que generalmente terminan con exposiciones muy interesantes de personas invitadas: defensoras/es, gente de otras organizaciones o gente de la misma casa.  En este taller del que os escribo, le tocó el turno a Giulia Tamayo, responsable de Investigación y experta en jurisdicción Amnistía Internacional.

Giulia estuvo 6 meses de excedencia.  Estuvo en la República Democrática del Congo (RDC) haciendo una evaluación de proyectos financiados por la cooperación canadiense y la cooperación  belga, proyectos que tenían como objetivo paliar los efectos de la violencia sexual que sufren las mujeres y niñas de aquel país.

Pues bien, las cosas que nos contó me dejaron boquiabierta.  Os hago un breve resumen.

Para ponernos en contexto, recordemos que la RDC es un pequeño país rodeado de otros muchos con muchos intereses en la zona.  Es un país con grandes riquezas naturales, bastante codiciadas por sus vecinos.  Para muestra un botón: Ruanda es el máximo país exportador de coltán (un mineral que sirve para que nuestros ordenadores y móviles anden) pero …¡no cuenta con ninguna mina, porque lo sacan de la RDC!!

Además, después de muchos años de dictaduras, entre 2006 y 2007 se llevaron a cabo elecciones presidenciales y regionales.  En teoría la ‘mala época’ había acabado, pero no así para las mujeres y niñas.  Giulia nos contó que frase que más escuchó entre las mujeres que entrevistó fue “Que venga Kabila y venga a ver si la paz existe para las mujeres” porque sí, Giuilia tuvo la preciosa oportunidad de adentrarse en las profundidades del país, allí donde las organizaciones no se meten porque es muy muy caro, peligroso y difícil, donde casualmente, ocurren la mayoría de las atrocidades, aún en tiempos de ‘paz’.

Nos contó la horrible pelea que existe entre las organizaciones en el terreno por los fondos ¡Incluso las Naciones Unidas, es que no se salva ni una!

En su evaluación detectó como los proyectos no habían determinado cosas básicas, ahí van más ejemplo de lo absurdo:

  • La religión mayoritaría de la RDC es la católica.  Así las cosas, el aborto es ilegal y socialmente está peor que mal visto, por eso, cuando una niña o mujer se queda embarazada fuera del matrimonio aunque sea víctima de violaciones, éstas son repudiadas por su gente, son apartadas de todo lo social y por ello, muchas terminan desplazándose a otros poblados o a las ciudades a buscarse una vida mejor.  Giulia nos contó como conoció a mujeres que habiendo hecho esos caminos completamente solas y a merced de tantas incertidumbres, se habían vuelto literalmente locas.  Pues bien, los proyectos a evaluar, no habían pensado qué hacer con los niños y niñas producto de esas violaciones, que corrían la misma suerte que sus madres (la exclusión, la pobreza, el hambre y la desesperación absoluta).  Por supuesto, desde el proyecto se convencía a las mujeres a seguir con sus embarazos. No se planteó nunca ya no solo la asistencia a los y las peques, sino que tampoco pensó en hacer incidencia política para que esa (a mi modo de ver) absurda cuestión legal sobre al aborto desapareciera y estas mujeres tuvieran el derecho a decidir sobre su situación reproductiva.
  • El acceso a la tierra, o lo que es lo mismo, el acceso a la independencia, depende del reparto que hacen de la misma los jefes de los pueblos y estos solo la dan a hombres.  Así, una mujer nunca recibiría un trozo de libertad.  Pues bien, el proyecto tampoco contemplaba esto y por supuesto, tampoco se hacía presión para que la cosa cambiara.

A pesar de ello, Giulia nos dijo que, lamentablemente,  si estos proyectos no existieran aún a pesar de sus multiples fallos, la situación sería peor.  No me lo quiero ni imaginar, vamos.

Al margen de lo que pasa en la RDC, hablamos de otros conflictos armados de larga duración, como el que se vive en Colombia. Comparando las dos realidades, Giulia nos contó que habían dos cosas que pasaban en ambos sitios por igual: la primera, es la confirmación de la proliferación de sectas, la gente necesita en algo que creer y así, entre tanta confusión es normal que salgan como hongos.  La otra cosa que se repite es el castigo a la sexualidad y no a los crímenes de violencia sexual. Giulia nos contó, como negra anécdota, que esa era la única cosa en que están de acuerdo los ‘para’ y la guerrilla colombiana.

Parece algo lejano, ¿verdad? Son mujeres y niñas con otros rasgos, otras formas, otros colores. Y resulta que no, que sienten, lloran, ríen, paren, tienen dolores de ovarios, aman y bailan como cualquiera de nosotras. La única diferencia es el sitio donde nos ha tocado nacer.  Yo aquí estoy frente al ordenador (que usa coltán, por cierto), calentita con mi perro a los pies, y esas chicas viven en el infierno, casi sin voz porque esto es otro conflicto olvidado.

Bien nos decía Giulia hace un par de semanas en aquel taller de Amnistía “En las guerras la primera víctima es la verdad” Por eso, mujer, no dejes de luchar, no dejemos de luchar.

Sorpresas y peripecias de una activista en Amnistía Internacional (España)


Greenpeace. Yo soy Antinuclear