Menudo follón se ha montado con las postales
Y es que, Amnistía España tiene una acción con postales en la Red de Escuelas que se llama ‘Una postal, una vida’ donde se les propone a los centros educativos que envíen postales sobre un tema en concreto. Este tema cambia dos veces al año. Pues bien, la postal de ahora va sobre menores en conflictos armados, específicamente sobre los niños y niñas atrapadas en la eterna guerra que mantienen Israel y los Territorios Palestinos Ocupados. Con la acción se les adjunta un dossier explicativo donde se habla del contexto y se propone un texto para ser enviado a la Embajada de Israel. Esto lo hacen los y las profes en sus aulas.
Muchos coles se suman a este tipo de propuestas (y yo digo: ¡menos mal!) y supongo yo que quienes reciben las postales de denuncia no lo hace con agrado, pero en este caso, lo que la Embajada de Israel está haciendo, según mi punto de vista, es tratar de tapar el sol con el dedo meñique.
Se quejan que se está promoviendo el antisemitismo en las escuelas (¿?) cuando la chicha de la cuestión está en contestar preguntas como: ¿qué pasa con los DDHH en aquella parte del planeta? ¿están haciendo algo para reparar los daños que sufren las víctimas? ¿qué pasa con esos 300 niños y niñas que fallecieron con la operación ‘Plomo Fundido’ que pusieron en marcha el 27 de diciembre de 2008?
Es que se me calienta la sangre. Es ver para otro lado, por puro interés, sin tomar en cuenta lo que de verdad es importante ¡arrggggg! Menos mal que mucha gente pensará lo que, parafraseándo a mi amiga Olga , pienso yo del tema -> ‘El que se pica, es porque ají come’
