La importancia del cómo
El viernes pasado estuve de cenoteo con amigxs del CRAC, Pedernal y Altekio. Fue un encuentro agradable, dicharachero, nos pusimos al día, vaya. Entre las cosas interesantes que oí me quedo con un comentario que hizo Javi acerca de lo importante que él sentía que era primar el cómo sobre el qué cuando unx se embarca en crear y poner en marcha un proyecto, en nuestro caso, de carácter participativo. Nos decía que como muchas veces los objetivos cambiaban según los caprichos de la realidad, lo que más había que currarse era pensar muy bien en el camino que se tiene que coger para alcanzarlos, esto es, las formas de trabajo; que al final lo más importante era disfrutar con lo que se estaba haciendo y hacer disfrutar a quienes también estaban involucradxs en el proceso.
Esto me hizo recordar como está planteado las reflexiones y planes para un nuevo año en el entorno laboral, o al menos esa ha sido siempre mi experiencia: lo que se prima son los objetivos antes que ese tipo de disfrute, que a la larga y a la corta, creo que suele ser bastante rentable. Y claro que es vital definir los objetivos. La banderita de llegada, allá a lo lejos, es en donde debemos fijar la mirada para no perdernos y confundirnos. Pero es cierto que muchas veces sopla el viento de más o de menos y esa banderita cambia. Y es cuando nos preguntamos “¿pero esto vale la pena?” y si te encuentras con que además de haber hecho el esfuerzo te has reído un montón y has hecho reir a tus colegas de la mesa de al lado, pues es que sí, que lo has pasado bomba y que no pasa nada si ahora se tiene que ver con prismáticos el color de la bandera que ya no es el mismo y cambiar el chip. Por el contrario, si durante ese tiempo no hubo espacio para celebrar la cosas pequeñas, es cuando entra ese tipo de tristeza profunda y se siente que se ha hecho muy poco, o en el peor de los casos, nada de nada.
En fin, rumiando y re-rumiando esto, me digo que como ahora yo soy mi propia jefa, voy a hacer mis planes de futuro con la pirámide invertida. A ver que tal sale.
