La cañaterapia

Una buena herramienta para mantener la motivación en un grupo de activistas, es tomarse unas cañas (generalmente después de la tarea, reunión o encuentro) y enténdedme: quien dice caña, dice café, té o un pincho acompañado con su vasito de agua.

Esa cercanía que proporciona un ambiente diferente al del curro, no se paga con nada.  Ahí es donde compartimos nuestros desvelos, las alegrías y comeduras de tarro, además de que podemos conocer más y mejor a lxs compañerxs de viaje.

Nosotras en el equipo de ateción y formación a activistas de AI,  las ponemos en práctica cada vez que nos reunimos: al terminar, siempre acabamos en el mexicano de abajo, comiéndonos esos nachos tan ricos con su respectiva chelita.  Y no miento si escribo que es de lo que más me gusta de las reuniones.  Total, el trabajo ya lo llevamos hecho, cada una en su casita.  Así que nos vemos las caras para hacer la puesta en común, repartir nuevas tareas, hacerle seguimiento a lo que hay, pero sobre todo, para oírnos los cuentos y reirnos de nosotras.  Es una técnica estupenda que me ha permitido encontrar nuevas amigas.

Con mi trabajo en el área de internet es diferente.  Mi querido compañero, es mucho más tranqui.  Además, solo estamos él y yo.  Aunque se que tenemos una conexión especial.  No en vano, Esteban nuestro dire, una vez me dijo sorprendido: “pero si J.L, que es tan callado, habla mucho contigo”  Vale decir que ya nos hemos ido de cena varias veces con otrxs compis.

¿Se nota que me gusta ser activistas en AI?  Jejeje, yo creo que sí.

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